El largo camino de la evolución

Que es evolucion_Darwin_Nature

El Orgullo Primate se celebra cada año el día 24 de Noviembre. Esta fecha se conmemora con el propósito de reivindicar la pertenencia del ser humano al grupo de los primates y el origen evolutivo de nuestra especie. El motivo para hacerlo un 24 de noviembre, tiene que ver con que en esa fecha ocurrieron dos hechos que son considerados hitos de la evolución biológica. El 24 de noviembre de 1859, Charles Darwin publicó “El Origen de las Especies”. Y casualmente, un 24 de noviembre de 1974, se descubrió en Etiopía a Lucy, el resto fósil de una mujer adulta de la especie Australopithecus afarensis, que vivió allí hace unos 3,2 millones de años y tenía una estructura ósea similar a la de un chimpancé.

4

Aunque la Teoría de la Evolución de Darwin es relativamente joven, la visión del mundo evolucionista en sí, es antiquísima. Antes de que Darwin comenzara su trabajo sobre la evolución de las especies, muchos científicos y pensadores estaban convencidos de que la morfología de los seres vivos cambia con el tiempo. La idea de una posible transformación física de los organismos vivientes a partir de un proceso de perfeccionamiento o selección, se había discutido durante siglos. Sin embargo, nadie había podido explicar cómo ocurría, por lo que siempre fue rechazada. Darwin es reconocido por haber descrito el mecanismo que explica cómo sucede la evolución. A ese mecanismo lo conocemos como Selección Natural.

¿Qué es la evolución biológica y cuáles son los antecedentes a la obra de Darwin?

La evolución biológica es el cambio genético de los seres a través de las generaciones y ha dado como resultado las formas de vida que existen sobre la Tierra a partir de un antepasado común. La palabra evolución, utilizada como un modo de describir tales cambios, fue aplicada por primera vez en el siglo XVIII por el biólogo suizo Charles Bonnet, en su obra “Consideration sur les Corps Organisés”. Sin embargo, el concepto de que la vida en la Tierra evolucionó a partir de un ancestro común, ya había sido formulado incluso por filósofos griegos, así como también por pensadores chinos, romanos y árabes.

2

Las primeras ideas sobre la evolución de que tenemos registro, fueron expresadas por antiguos pensadores chinos, como por ejemplo Zhuangzi (Chuang Tzu), un filósofo taoísta que vivió cerca del siglo IV AEC. De hecho, los filósofos taoístas especulaban que las especies habían desarrollado características diferentes en respuesta a los diferentes ambientes. También pensaban que la Naturaleza permanece en un estado de transformación constante.

El filósofo y geógrafo de la Antigua Grecia, Anaximandro, creía que del calentamiento del agua y la tierra surgieron peces, o animales muy semejantes a ellos, y que en su interior se originaron humanos con forma de embrión retenidos hasta la pubertad. Según su teoría, estos adolescentes rompieron dichos embriones y emergieron como humanos autónomos capaces de alimentarse. Pero más allá de lo extravagante de su hipótesis, Anaximandro estaba planteando que los primeros seres vivían en el agua y que los animales terrestres fueron generados a partir de ellos, lo cual, en definitiva, es correcto.

3

Otro filósofo griego, Empédocles, manejó igualmente la idea de un origen no sobrenatural de los seres vivos, sugiriendo que la adaptación no requiere un organizador o una causa final.

Lucrecio, el filósofo atomista romano, escribió el poema “De la Naturaleza de las Cosas” (De rerum natura), donde ofrece la mejor explicación de las ideas de los filósofos griegos que se conserva. Describe el desarrollo del Universo, la Tierra, los seres vivos y la sociedad humana por medio de mecanismos puramente naturales. El poema inspiraría las especulaciones cosmológicas y evolucionistas de los filósofos y científicos más tarde.

7

Incluso podemos encontrar referencias a un proceso de evolución biológica en antiguos textos árabes. En el siglo IX, El escritor afroárabe al-Jahiz describió la evolución de las especies. Estudió los efectos del entorno en las posibilidades de supervivencia e hizo referencia a la lucha por la supervivencia. En un fragmento de “El Libro de los Animales” puede leerse:

“Los animales se encuentran involucrados en una lucha por la existencia: por los recursos, para evitar ser devorados, y para reproducirse. Los factores ambientales influyen en los organismos para desarrollar nuevas características que aseguren su supervivencia, transformándose así en otras especies. Los animales que sobreviven y se reproducen pueden traspasar sus características a la descendencia.”

Ya en 1809, el naturalista francés Jean-Baptiste Lamarck publicó su libro “Filosofía Zoológica”, donde propuso que las formas de vida no habían sido creadas ni permanecían inmutables, sino que habían evolucionado desde formas de vida más simples. Describió las condiciones que habrían propiciado la evolución de la vida y propuso el mecanismo por el que habrían evolucionado. La teoría de Lamarck es el primer acercamiento formal conocido a la teoría de la evolución biológica.

Así llegamos al naturalista Alfred Wallace, uno de los biólogos más reconocidos del siglo XIX y considerado como el padre de la Biogeografía. Fue uno de los pensadores evolucionistas más destacados de su época y realizó varios aportes al desarrollo de la teoría de la evolución, además de haber co-desarrollado el concepto de Selección Natural con Charles Darwin.

A principios de junio de 1858, Wallace envió a Darwin desde Indonesia un manuscrito titulado: On the Tendency of Varieties to Depart Indefinitely from the Original Type, donde proponía que entre los individuos de una misma especie existía una cierta variabilidad y que, debido a la lucha por la subsistencia, las variantes especies adaptadas al ambiente tendrían más posibilidades de sobrevivir y de reproducirse. Al año siguiente, Darwin realizó una presentación pública ante la Sociedad linneana de Londres, acreditando a Wallace como co-descubridor. Esto fue el 1 de julio de 1859. Wallace también redacto muchas de sus experiencias en el libro “El archipiélago malayo”, que se publicaría luego en 1869.

6

Tras varias investigaciones al respecto y el famosísimo viaje en el Beagle que duró casi cinco años, el 24 de noviembre de 1859, Charles Darwin publicó “El Origen de las Especies”. Allí expuso sus teorías sobre la evolución humana y de todas las criaturas vivientes durante el transcurso de las generaciones, mediante el proceso de Selección Natural.

“Como de cada especie nacen muchos más individuos de los que pueden sobrevivir, y como, en consecuencia, hay una lucha por la vida, que se repite frecuentemente, se sigue que todo ser, si varía, por débilmente que sea, de algún modo provechoso para él bajo las complejas y a veces variables condiciones de la vida, tendrá mayor probabilidad de sobrevivir y, de ser así, será naturalmente seleccionado. Según el poderoso principio de la herencia, toda variedad seleccionada tenderá a propagar su nueva y modificada forma.”

De esta forma resumía Darwin su pensamiento en la introducción misma de “El Origen de las Especies”. La obra de Darwin expone una minuciosa para comprensible argumentación a partir de sus observaciones.

Reacciones a las ideas evolucionistas

Como era de esperar, las reacciones negativas en una sociedad moldeada a las usanzas de la época no se hicieron esperar. En 1860 se produjo el primer ataque a los argumentos evolucionistas. En un debate público, en el que el obispo William Wilberforce defendió el relato bíblico de la creación en seis días y Thomas Huxley la evolución, se dio una de las confrontaciones más célebres al respecto, de parte de Huxley:

“Si tuviera que elegir por antepasado, entre un pobre mono y un hombre magníficamente dotado por la Naturaleza y de gran influencia, que utiliza sus dones para ridiculizar una discusión científica y desacreditar a quienes buscan humildemente la verdad, preferiría descender del mono.”

Hasta ese momento, y salvo contadas excepciones, la gente creía que sin lugar a dudas el ser humano había sido producido por el moldeado en barro descrito en la Biblia. Con el trabajo de Darwin, el conocimiento al respecto se impuso al mito.

10

Obviamente la idea de que el ser humano evolucionó a partir de otras especies y que todas las formas de vida comparten un ancestro común fue rechazada por los religiosos principalmente. No obstante, el trabajo de cientos de paleontólogos, genetistas y anatomistas ha confirmado las teorías de Darwin y éstas se han convertido en uno de los pilares de la Biología.

Desde el principio los defensores del mito religioso han elaborado campañas contra la evolución biológica. Esas campañas fueron siempre más fuertes en Estados Unidos, llegando a cotas insospechadas con la propuesta creacionista del “Diseño inteligente”.

Conclusión

Salvo casos aislados, en la mitología y filosofía antiguas, así como en la tradición judeocristiana, los humanos aparecen separados de la Naturaleza. Es a partir del siglo XVIII que hubo quienes se atrevieron a plantear la similitud entre los hombres y los simios de manera formal. Y fue la Teoría de la Evolución de Darwin, con sus desarrollos posteriores, la que vinculó a los seres humanos con el conjunto de los seres vivos.

Dos naturalistas, Charles Darwin y Alfred Wallace, propusieron en forma independiente que la Selección Natural es el mecanismo básico responsable del origen de nuevas especies y de los cambios morfológicos en las existentes. En la actualidad, la Teoría de la Evolución combina las propuestas de Darwin y Wallace con las leyes de Mendel y otros avances posteriores en la genética.

Como contrapartida a este conocimiento sobre nuestro origen, tenemos a la religión. El pensamiento religioso enfoca la atención de las personas en un ser supremo invisible, inmutable e infundado que se supone creó el Universo y toda la diversidad biológica que conocemos hoy en día. La religión también ha difundido el desinterés por estudios como el de Charles Darwin. Los religiosos creen que todo eso es una suerte de conspiración demoníaca, en lugar de conocimiento. Siempre es posible documentarse, estudiar, investigar y, finalmente, conocer; aunque las masas que conforman los grupos religiosos suelen optar por la visión simplista con que han sido formadas y negarse a emprender esa aventura.

 

Difusor del librepensamiento, administrador de DIOS NO EXISTE, No creo en tu dios, dios no existe y no es necesario y autor de El Ser Imaginario.

©2017 Ateístas de Puerto Rico - Privacy Policy - Return Policy - Term of Use

PO Box 362575 San Juan P.R, 00936-2575

informacion@ateistaspr.org

1-855-200-8880

o

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?