De camino al Ateísmo I

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No llegué al ateísmo de manera instantánea, como les decía, cuando creces con una idea, algo que te repiten todos los días; alzas una piedra y hay miles de personas diciéndote lo mismo una y otra vez, tú terminas creyéndolo y terminas siendo parte de ellos. A eso de mi plena adolescencia, como a los quince años aproximadamente, la biblia dejó de ser este libro de guía espiritual, pero aun no lo sabía. Por eso es que nosotros, los ateos, hablamos de “ateos de closet” o ateos que aun no saben que son ateos porque es algo difícil de determinar para ti mismo.

Uno de los libros que abrió mi idea al ateísmo, que aun ni tenía esa idea en la mente, se titula La Menos Bella Historia Jamás Contada del venezolano Carlos Salas Ponce. Este libro llega a mí en la intermedia por medio de un pedido a un catálogo parecido a un periódico de pocas páginas que se encontraba en las bibliotecas de las escuelas públicas de Puerto Rico. Siempre fui una lectora empedernida. Todavía recuerdo en la escuela elemental cuando pasaba mi tiempo libre en la biblioteca. Ésta era una biblioteca peculiar donde había desorden todo el tiempo y hacía un calor infernal por el techo de zinc que la cubría. Mientras los demás estudiantes gritaban, corrían, reían, hablaban alto, yo buscaba algún libro interesante y tranquilita me sentaba en una mesa para ponerme a leer. Un día la bibliotecaria me dice “Yo no sé como tú puedes concentrarte con todo este ruido”. Me sorprendió lo que me decía porque no sabía si se suponía que no me debía concentrar. Tenía la facilidad de aislarme de mí alrededor y zambullir mi mente en esos mundos creados por otras mentes. Era fascinante. Aunque ahora no leo tanto como antes y la edad ha hecho que el ruido sea algo más intolerante con el paso de los años, con algo de esfuerzo, aun puedo encerrarme en mi mundo y visitar otros por medio de la lectura. Inténtalo, te va a gustar.

El libro de Carlos Salas Ponce, La Menos Bella Historia Jamás Contada, es un libro delgado que intenta contar la historia del mundo de una manera jocosa al estilo único de su autor quien también es quien lo ilustra con cómicas imágenes. Me resultó tan impactante por el hecho de poder analizar y entender a esa edad que el autor tenía cierta razón. En la página 12, el autor cuestiona que al Caín matar a Abel con la quijada de un burro, entonces, Abel no fue el primer muerto de la historia, sino que fue el burro. Esto me resultó jocoso, pero luego se pone más serio. Menciona el autor que Caín es desterrado y fue marcado por Dios para que quien lo encontrara no lo matara, pero ¿Quién lo va a matar? al menos que sea otro animal o sus padres porque a mi entender, Adán y Eva, seguidos por Caín y Abel fueron los primeros habitantes de la tierra. Caín fue enviado a la tierra de Nod ¿Nod? ¿Quién era Nod? Caín conoce mujer y tiene a Enoc, “wait a minute!” ¿Qué mujer? ¿Había otras personas en el mundo? De la mano del ateo camina el escepticismo, éste acababa de llegar. ¡Bienvenido sea!

Alguien cerca a mi familia, me explicó que Caín pudo haber procreado hijos con una de sus hermanas, pero al escribirse el viejo testamento, la cultura tendía a ser machista y las féminas procreadas por Adán y Eva no se mencionan ¿otra vez incesto? Por mi salud mental, mejor creo que las otras personas aparecieron por paracaídas.

Otra explicación que me dieron fue que Dios creó otras personas para ayudar a Caín. Esto me suena a favoritismo, que sepamos el origen de Adán y Eva, pero no de éstas nuevas personas. Probablemente el sujeto que tenía que escribir el libro de la creación de estas nuevas personas murió de hambre o asesinado; tal vez le dio un virus mortal y no pudo crear el libro destinado a ser escrito por él.

Esto de que Caín se encuentra con otras personas y sigue su vida como si nada hubiese pasado no me suena justo para el difunto Abel. Caín disfrutándose la vida, tranquilo, enamorándose y teniendo hijos mientras a Abel le fue terminada su vida muy joven. Pero hay quienes creen que Caín sí recibió un castigo. Como cree cierta religión, “la marca” puesta en Caín por Dios en realidad fue tener el color de la piel más oscura. Pero aun así, el color de la piel no es un castigo, sólo para aquel que sufre los maltratos de quien sí lo cree.

Crónicas, vicisitudes, pensamientos de una atea en el siglo XXI. Mujer vs. la iglesia, el machismo, los estereotipos, presión social, el “que dirán”, familia, entre otros. Tenemos tantas cosas que nos presionan en la vida cotidiana y aun así somos mujeres que incluímos a todo esto, el ser ateas. ¿”Girl power” o masoquismo? Ustedes dirán.

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