Refutación del Argumento Aristotélico sobre la Existencia de Dios

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Argumento Aristotélico:

Para entender la visión aristotélica es necesario comprender primero lo que significa el concepto de contingencia desde el punto de vista filosófico:

Algo es contingente si de la misma forma como ha ocurrido, bien pudo no haber ocurrido. Nosotros, por ejemplo, hemos nacido, pero si las circunstancias hubiesen sido diferentes no sería así. Somos contingentes, o bien, no somos necesarios. De hecho, Aristóteles pensaba que toda existencia es contingente A su vez, el mundo contingente supone haber sido producido por una sucesión de agentes contingentes, puesto que nada tiene fundamento en sí mismo. Pero Aristóteles entendió que al final de la cadena es necesario un factor que no encuentre su fundamento en otro, sino en sí mismo. Esta existencia no contingente, sino necesaria, es lo que él definió como Dios. Aristóteles también se refirió a dicho generador como el primer motor inmóvil que explica el movimiento continuo. En sus palabras:

“Hay también algo que mueve eternamente, y como hay tres clases de seres, lo que es movido, lo que mueve y el término medio entre lo que es movido y lo que mueve, es un ser que mueve sin ser movido, un ser eterno, esencia pura y actualidad pura.” Metafísica, libro duodécimo. Cap. VII – Del Primer Motor. De Dios.

Y luego agrega:

“El principio de los seres, el ser primero, no es susceptible, en nuestra opinión, de ningún movimiento, ni esencial, ni accidental y antes bien él es el que imprime el movimiento primero, movimiento eterno y único.” Metafísica, libro duodécimo. Cap. VIII – De los Astros y de los Movimientos del Cielo. Tradiciones de la más Remota Antigüedad Tocante a los Dioses

Aristóteles explicó la existencia del mundo contingente a través de un primer generador incausado, uno que no depende de otro inmediatamente anterior en la continuidad de sucesos físicos. Incluso creía innecesario demostrar su existencia, ya que, según concluyó, tan sólo con ver las cosas que nos rodean, el mundo contingente, estamos certificando su necesidad.

Refutación:

Evidentemente, el único parámetro reconocible en el argumento de Aristóteles es la necesidad de que el agente en cuestión exista. Aristóteles no se vale de experiencia sensible, fundamento científico o fórmula lógica alguna, sólo afirma que la existencia de algo implica necesariamente a dios. El sostener que una entidad existe por el simple hecho de servir como fundamento para explicar cualquier cosa, equivale a suponer las características distintivas de la misma con el fin de atribuirle la cualidad de necesario. Dicho en otras palabras, Aristóteles nada dice sobre las características de dios, apenas se refiere a las cualidades que atribuye a una variable que supone necesaria para fundamentar la existencia de todo.

Por otro lado, la idea de la contingencia está supeditada a la suposición de que hay una variable necesaria que la origina, pero no posee mayor sustento. La contingencia, por lo tanto, es un concepto creado ad-hoc para justificar la aparición en escena de lo necesario. (1)

Con respecto al concepto aristotélico del primer motor inmóvil, podemos descartar el mismo en base al conocimiento actual, que reconoce la factibilidad física del movimiento espontáneo sin necesidad alguna de un generador externo. Además, no hay manera de definir la existencia de un único motor inmóvil, ya que Aristóteles no plantea excepción de multiplicidades; por lo tanto, podrían existir múltiples motores inmóviles que dan como resultado múltiples consecuencias. Incluso puedo preguntarme cómo deduce Aristóteles que el origen, la causa incausada, es una entidad y no un fenómeno. Esta causa bien podría ser un suceso natural o la ausencia de éste, y no necesariamente una consciencia o un ente incausado, mismo que no posee sustento más que para quien lo concibe.

Sobre la necesidad de la existencia de un ser generador de seres contingentes, o del movimiento como inicio de una cadena infinita de sucesiones, estamos ante una paradoja lógica, ya que no hay, en estas relaciones, un criterio de verdad más que la necesidad de afirmar la existencia del agente que se cree origina a todos los otros agentes.

Por último, si Aristóteles no cree necesario demostrar la existencia de Dios por medio de proceso alguno, tampoco puede afirmar o desmentir su relevancia en el mundo físico; por lo tanto, de existir, nada de él nos afecta, ni nosotros le afectamos en nada; es decir que no tiene propósito alguno y, por lo tanto, es irrelevante en términos humanos. No podemos inferir la existencia de otras realidades con datos empíricos de nuestra realidad, ya que no es posible que estos datos nos clarifiquen sobre la existencia de nada ajeno a su estricta competencia. Cuando Aristóteles afirma que todos los seres son contingentes, salvo uno en particular, está incurriendo en una falacia por implicación recíproca, expresado en los siguientes términos:

Vemos la necesidad de un ser contingente en la existencia toda, luego la existencia es contingente, entonces la contingencia es una característica de la existencia.

Aristóteles, a mi entender, apenas implica características a un factor arbitrario pero necesario para su argumento, mas no puede sostener la validez del argumento en sí.

  1. Ad-hoc Que es apropiado o está dispuesto especialmente para un fin.

 

Difusor del librepensamiento, administrador de DIOS NO EXISTE, No creo en tu dios, dios no existe y no es necesario y autor de El Ser Imaginario.

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