Comentario: ¿Se puede saber si Dios existe? de Héctor Ávalos

Portada de libro Héctor Ávalos
Portada de libro Héctor Ávalos
Portada del libro ¿Se puede saber si Dios existe? de Héctor Ávalos.

En el mundo ateo es en ocasiones bien difícil decidir por algún libro de habla hispana que uno pueda decir:

—Este libro es muy buena referencia, filosóficamente bien argumentada y los hechos en torno al cristianismo están bien fundamentados en evidencia históricamente cualificada.

Tengo el placer de decir que uno de estos libros que son excelentes referencias es el libro de Héctor Ávalos, ¿Se puede saber si Dios existe?, publicado Prometheus. Recientemente, gracias al auspicio de Hispanic American Freethinkers, también está disponible la versión audio en Audible.com.

Héctor Ávalos
Fotografía de Héctor Ávalos, subida por un anónimo de apodo “Elosofamoso”. Disponible bajo la licencia: CC-BY-SA 4.0 Internacional.

Héctor Ávalos nació en México en 1958, pero residió en Estados Unidos desde 1967 criándose dentro de un ámbito cristiano. Esta experiencia le llevó a su ser desde joven un predicador entusiasmado por el evangelio. Al igual que muchos aspirantes a sacerdotes o pastores, quiso aprender mucho más de la Biblia. Sin embargo, a medida que fueron pasando los años, empezaron a aparecer las dudas, ya cuando comenzaba sus estudios en antropología en la Universidad de Arizona, había dejado de creer en Dios. Él terminó ingresando al seminario de Harvard, donde obtuvo su grado de teología en 1985. Eso fue un peldaño para llegar a convertirse en el primer mexicano estadounidense en obtener su doctorado en estudios bíblicos y Medio Oriente (1991). Fue profesor de la Universidad Estatal de Iowa y después se especializó en estudios religiosos de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill. Como podemos ver, su travesía intelectual, hubo un cambio de parecer en relación con el cristianismo. En una entrevista que sostuvo con el periódico Ames Tribune, nos explica:

Al final resultó que el estudio de la Biblia me hizo un no creyente. Después de estudiar mucho, intentando derrotar cada argumento que los ateos me lanzaban, eventualmente me di cuenta que no tenía mejor evidencia que cualquier otro.

Durante su vida, abogó por la terminación de los estudios bíblicos, combatió el creacionismo y del designio inteligente en su universidad, se volvió agnóstico en relación con la existencia de Jesús y promovió la educación de los hispanos.

Aun con eso, desde sus estudios universitarios, tuvo un problema de salud recurrente. Su delicada situación no impidió que fuera un autor prolífico en asuntos relacionados con los estudios bíblicos. Entre sus obras, escribió un libro divulgativo dirigido al público hispano, el que estamos comentando: ¿Se puede saber si Dios existe?, publicado en el 2003. Ávalos murió el 12 de abril de 2021.

Se dice que Ávalos fue un profesor admirado y querido por sus estudiantes. Se nota su calidad académica porque sobresale de las páginas del texto. Su libro está organizado muy didácticamente con lenguaje muy sencillo y fácil de seguir. Se divide en varios capítulos, cada uno con un tema que sigue al anterior:

  • Parte I: Problemas lógicos de la existencia de Dios
    • 1. Los argumentos clásicos – donde discute los argumentos usuales en torno a la existencia de Dios, a saber: el argumento cosmológico, el argumento teleológico, el argumento ontológico y la apuesta de Pascal. Además, al comienzo, problematiza la noción de Dios debido a la notable imprecisión de lo que significa ese término.
    • 2. Los defectos de la creencia en los milagros – Aquí entramos formalmente en un área filosófica muy interesante, ya que utiliza argumentos filosóficos y científicos para desbancar a los milagros como criterio para determinar la existencia de Dios.
    • 3. Los defectos de los argumentos basados en el bien y el mal – En este capítulo se dedica de lleno a las falacias que incurren los cristianos al apelar a la objetividad moral como base para creer en Dios, además de que discute el gran problema de la dificultad de creer en un Dios todopoderoso y bueno mientras que existe el mal en el mundo.
  • Parte II: ¿Es la Biblia palabra de Dios? – Esta es la parte en la que Ávalos más brilla, y se nota a leguas su formación en el campo de los estudios bíblicos. Los títulos mismos les darán una clave de su contenido
    • 4. ¿Cómo se identifica un documento divino?
    • 5. La supuesta consistencia de la Biblia con la historia secular y la ciencia – Aquí discute perfectamente los problemas de la cosmología bíblica y cómo contradice los hechos científicamente constatados.
    • 6. La supuesta consistencia interna de la Biblia
    • 7. Los defectos de los argumentos basados en profecía
    • 8. Los argumentos basados en la supuesta resurrección de Jesús – Este capítulo es curioso porque no solo lidia con la resurrección de Jesús utilizada como supuesta prueba de su divinidad, sino que en una sección discute la Síndone de Turín, en otra, las apariciones de la Virgen María. y finalmente la vida de Jesús como testimonio milagroso. Estas tres secciones me parecieron más adecuadas para otro capítulo.
  • Parte III: La alternativa científica
    • 9. Los métodos más seguros para conocer la verdad – Aquí, Ávalos hace una defensa de las ciencias en general como la manera legítima de conocer el mundo.
  • Conclusiones
  • Apéndice I – Creencias bíblicas que también existían en otras religiones y que indican adopción por los autores bíblicos
  • Apéndice II – Del cristianismo al ateísmo: Mi experiencia personal (una síntesis biográfica de su travesía del pentecostalismo al ateísmo)

No puedo sino decir que este libro ha sido muy bien concebido, argumentado y organizado. Este es realmente un ejemplo a seguir en cuanto es un intelectual quiere hablarle claro al público promedio.

En ese sentido, no tengo mucho qué criticar, excepto una sección que me llama la atención en relación con la determinación de lo que es “bueno” o “malo”. Se trata del factor del juicio moral y su distinción de las bases racionales de la ética. No creo que haya disputa alguna de que cada individuo y sociedad tiene usos y costumbres que forjan un sistema de valores de origen biológico y cultural. Esto lo pueden reconocer los teístas en general. Sin embargo, el problema no es cómo se originaron los sistemas de valores que existen, sino qué lo justifican racionalmente. Muchos teístas utilizan a Dios como esa justificación. Por supuesto, Ávalos trae a colación correctamente la paradoja de Eutifrón, cuya resolución es que lo bueno (en el caso del diálogo platónico, lo santo) no se define con base en los dioses. Sin embargo, en el libro, deja en el aire el problema de la justificación racional, que es lo que define a la ética. Este asunto es muy importante para muchos teístas fundamentalistas y liberales.

Fuera de eso, me parece que el libro es excelente para hacer pensar a sus lectores, independientemente de si son creyentes o no. Lo recomiendo mucho.