EL SER IMAGINARIO – PRÓLOGO

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¿Qué es la religión para mí? Es un sistema al que adhieren personas inseguras de su propio discernimiento, es el estandarte de quienes son incapaces de entender el mundo de manera racional, y es también un síntoma de pereza intelectual. Es, en pocas palabras, un mal social que puede y debe ser erradicado con el pensamiento crítico.

 

“La razón por la cual los mortales están tan sujetos al miedo, es que ven toda clase de cosas que suceden en la tierra y en el cielo sin causa discernible, y las atribuyen a la voluntad de un dios.” – Lucrecio, poeta y filósofo romano. (99 – 55 AEC)

 

ÍNDICE

 
Prólogo

Capítulo 1: Negación de la razón

Capítulo 2: El sistema de la creencia

Capítulo 3: La mentira más grande jamás contada

Capítulo 4: El Diseño Inteligente

Capítulo 5: Evidencias de inexistencia

Capítulo 6: La farsa más infame

Capítulo 7: El fraude de la fe

Capítulo 8: Moral sin Dios

Capítulo 9: La muerte de Dios (1859)

Capítulo 10: El placebo mental y las pruebas de la insensatez

Capítulo 11: ¿Quién es el ser imaginario?

Capítulo 12: Sobre moral

Capítulo 13: Lucifer, el emancipador

Capítulo 14: El mito reemplaza a la realidad

Capítulo 15: Un misterio basado en ausencias

Capítulo 16: Un sistema manipulador y corrosivo

Capítulo 17: Sobre el ateísmo

Capítulo 18: Comportamientos diferenciados

Capítulo 19: Conclusiones

 

 

 

Copyright © 2013 Pablo Naveira

 

 

 

PRÓLOGO

 

“El hombre piensa, debe utilizar todos sus sentidos; debe examinar; debe razonar. El hombre que no puede pensar es menos que un hombre; el hombre que no quiere pensar es un traidor a sí mismo; el hombre que teme pensar es un esclavo de la superstición.” – Robert Green Ingersoll, veterano de la Guerra Civil Estadounidense, líder político y orador. (1833 – 1899)

 

Dios: Ser supremo en las religiones monoteístas. En las politeístas, cada uno de los seres superiores que actúan sobre la Naturaleza y los seres humanos.

Las leyes de la razón, son al mismo tiempo cualidades de nuestra naturaleza. La lógica es fundamental para comprender la realidad, ya que funciona como nuestro parámetro de discriminación entre concreto y abstracto, verdadero y falso, real e irreal, etc. Es también la base del pensamiento no contradictorio y el medio de la razón. Sin ella nos sería imposible dar sentido a lo que nos rodea. La lógica es también nuestra herramienta para desarrollarnos como seres pensantes. (1) En ella encontramos nuestra principal virtud y la guía para el entendimiento de los hechos.

Pero la razón y las fórmulas lógicas no son nuestro único parámetro, también debemos lidiar con las pasiones y los paradigmas culturales heredados de ellas. Tal es el caso del pensamiento religioso y la idea de lo sobrenatural que el adoctrinamiento ha impreso en nuestras mentes. Hemos perpetuado antiguos mitos e interpretado erróneamente a la Naturaleza y sus procesos, enalteciendo la mediocridad intelectual, la negación y la credulidad. Hemos entendido como reales a seres devenidos de la ignorancia y el salvajismo, criaturas imaginarias que violan las leyes biológicas y físicas, sin que eso represente mayor obstáculo para sostener su existencia.

En este punto podemos preguntarnos: ¿Qué es real y cómo lo definimos?

Existen diferentes interpretaciones de acuerdo al contexto filosófico en que se formule la pregunta. En reglas generales, podemos decir que hablamos de todo aquello que es corroborable. Hoy sabemos que lo existente puede ser clasificado en dos categorías: materia o energía. Cuando afirmamos que algo existe, estamos diciendo que se ajusta a una de las dos condiciones, sino ambas. Los efectos de la existencia pueden también ser comprobados, de manera que provean información adicional. El viento, por ejemplo, no es visible, pero sus efectos son cuantificables. Entonces, aquello que pretendemos existente debe ser materia, energía y/o poder comprobarse los efectos de su existencia. (2)

Si de indagar sobre la existencia de algo se trata, deberíamos, en primer lugar, evaluar qué tan lógico es como posibilidad. No tenemos conocimiento de ningún ser sobrenatural, salvo por el ideario religioso, que es, en su totalidad, de origen humano. ¿Qué otro dato poseemos al respecto? ¿Existe algún otro motivo para considerarlo posible? En mi opinión, no. La idea del dios creador está relacionada con la visión del ser humano primitivo y su anhelo de explicar aquello que no comprendía de la Naturaleza. La idea de dios no es sino el resultado del primer intento humano por alcanzar la explicación suprema. Podemos incluso pensar en este ser incomprobable como un sustituto ante el desconocimiento: una representación en las mentes de quienes ignoran o niegan los mecanismos físicos y biológicos que dieron origen a nuestro universo y a la vida en la Tierra.

Las investigaciones actuales eliminan cualquier posible origen sobrenatural para lo existente. Sin embargo, ni siquiera esto ha destruido la idea de lo sobrenatural, ya que las convicciones religiosas suelen invalidar la evidencia y enaltecer la credulidad.

Sobre las implicaciones de nuestra existencia en relación a dios, sólo podemos referirnos a los atributos que se supone definen a dicha entidad: omnisciencia, omnipotencia y omnibenevolencia son las principales. (3) Los interrogantes que surgen de considerar estas cualidades en el contexto de nuestro universo son muchísimos:

¿Qué motivaciones podría tener un ser todopoderoso para crearnos, si no posee necesidad alguna? ¿De dónde proviene esta conciencia eterna, si no es producto de ninguna biología, forma de energía o fuente de cualquier tipo? ¿Por qué crearía un universo basto pero inhabitable en su mayoría? ¿Qué tan realista es la hipótesis de su existencia basándonos en nuestra experiencia sobre la Tierra? Estas preguntas han sido mis motivadores para efectivizar el análisis y evaluar la lógica de atribuirle a una entidad incomprobable la creación de cualquier cosa.

¿Por qué tomar al cristianismo como referente?

Todas las religiones se basan en ideas no demostradas, ya que su doctrina no se fundamenta  en verdades objetivas. Por ello, ninguna es más verídica que el resto. No se puede afirmar que el verdadero dios sea Jehová; eso es pura adaptación cristiana; dios es Ala, Odín, Isis, etc. Todo depende de dónde y cuándo hayamos nacido. Sin embargo, he tomado al cristianismo como el mejor referente actual tanto del pensamiento mitológico que fomenta la creencia en seres supra terrenales como de los sistemas manipuladores a los que dicha creencia da origen. Además, es el modelo religioso más difundido en el mundo, siendo que tres cuartas partes del planeta se identifican con su doctrina. En Occidente, es prácticamente la única creencia reconocida oficialmente por los Estados. Es también la doctrina que afecta nuestras vidas en mayor medida. Por otro lado, desde un punto de vista histórico, tanto Europa como América han sufrido por su accionar de diferentes maneras.

El SER IMAGINARIO pretende tratar a estos puntos desde mi perspectiva y analizar los métodos utilizados por la religión, el sistema de pensamiento más falaz y dañino que el ser humano ha creado y padecido. ¿Cuál será es el método de análisis? La razón. ¿Qué me lleva a escribirlo? La firme convicción que desde siempre he tenido:

“El ser humano debe dejar de buscar apoyos imaginarios e inventar aliados indemostrables; debe reconocerse y funcionar como la maquina racional más perfecta sobre la faz de la Tierra.”

 

 

  1. Se debe entender a la lógica como un parámetro inalienable de la realidad objetiva.
  2. A pesar que los seres sobrenaturales son factibles de ser entendidos como insensatos en términos lógicos, si pretendemos efectivizar el argumento al respecto de su inexistencia, debemos recurrir a los parámetros científicos y valernos de la imposibilidad de evidenciarlos a través de lo fáctico, empírico.
  3. Desde Epicuro -filósofo atomista- se ha utilizado la imposibilidad de las características definitorias de los hipotéticos seres sobrenaturales como pauta para la negación de su existencia.

 

 

 
Difusor del librepensamiento, administrador de DIOS NO EXISTE, No creo en tu dios, dios no existe y no es necesario y autor de El Ser Imaginario.

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