Editorial

Historia verdadera, de Luciano

By julio 7, 2015 No Comments

truestory

Luciano de Samosata es uno de los grandes genios literarios y cómicos de la antigüedad, y en la tradición de George Carlin, un representante ejemplar de la tradición de los filósofos risueños. NewEpicurean.com lo llama el León de Epicuro. Desde la perspectiva de la contra-historia de la filosofía, se podría afirmar que todos los intelectuales seculares contemporáneos deben considerarlo un objeto necesario de estudio, particularmente a la luz de la reciente masacre de Charlie Hebdo y los ataques a la libertad de expresión en los últimos años por parte de fanáticos religiosos que apoyan la legislación contra la blasfemia y que se toman demasiado en serio a sí mismos como para aceptar una broma. Un mundo en el que uno tiene que pensar dos veces antes de compartir una broma sería un lugar insoportable y peligroso para vivir.

Además, Luciano fue el Bill Maher del segundo siglo, pero a falta de televisión para poder hacer documentales como Religulous, el hizo literatura. Durante el segundo siglo de la Era Común, Luciano se burlaba tanto las masas crédulas como de los charlatanes que se ganan la vida gracias a ellas. Lo hizo con elocuencia y, a veces, con veneno. También fue un narrador ameno y entretenido.

Historia verdadera: un libro de mentiras

Historia verdadera ha sido llamada la primera obra de ciencia ficción jamás escrita. Dos libros sobreviven, y un tercero fue anunciado al final del segundo, pero no sobrevive. El trabajo comienza justificando su título con una confesión de que el autor está mintiendo. Así se acentúa como los poetas, historiadores y filósofos de la antigüedad (algunos de los cuales Luciano menciona por nombre) también han mentido, pero a diferencia de ellos Luciano nos lo admite desde el inicio. Sus mentiras y exageraciones son una crítica satírica de estos tejedores de fábulas.

… en el que no sólo la novedad del tema ni lo placentero del proyecto pueden hacerle cosquillas al lector con deleite, ni el escuchar tantas mentiras notorias entregadas persuasivamente y como si fueran verdad, sino porque todo lo aquí presentado mira de manera cómica alguno u otro de los viejos poetas, historiadores y filósofos que en sus escritos han registrado muchas falsedades monstruosas e intolerables, cuyos nombres hubiera citado, pero yo sabía que la lectura los daría a conocer.

En el segundo libro, cuando el héroe entra en la isla de los malditos, se encuentra con personas que están siendo atormentadas por mentirosos.

… Allí vi Cíniras atado por los miembros privados y colgando en el humo. Pero los mayores tormentos se infligen sobre los que dijeron alguna mentira en su vida, escribiéndolas falsamente, como Ctesias el de Cnido, Herodoto y muchos otros …

Batalla Celestial

Al leer Historia verdadera, seguimos a Luciano en un viaje a la Luna donde participa en una batalla épica entre los heliotanos (personas del Sol) y los selenitanos (gente de la Luna), una batalla que comenzó con asnos rebuznando en ambos lados en vez de trompetas, y que incluyó tiraderas de frijoles, nabos-misiles, escudos hechos de setas, lanzas hechas de tallos de espárragos, cascos de frijol … se entiende la idea.

El mundo en el que estamos secuestrados incluye naufragios frecuentes en islas de fantasía. Nos encontramos con héroes que navegan en un gran río de vino que fluye, no de una corriente, sino de árboles en un viñedo mágico cuyas frondas son mujeres peligrosas, seductoras y embriagantes, y cuyas raíces destilan vino puro, y en el río encontramos embriagantes peces.

Los aventureros marinos son simplemente trasladados a los cielos por un fuerte viento y finalmente aterrizan en la luna, cuyo rey se prepara para ir a la guerra con el rey del sol sobre asuntos relacionados a ambiciones de colonizar a Venus. Las escenas de batalla incluyen hombres que vuelan en buitres monstruosos de tres cabezas o en mosquitos gigantes, hombres con caras de perros y otras criaturas gigantes y mágicas, todos cabalgando a la batalla en números inimaginables para los antiguos.

Tan solo las ricas y fantásticas representaciones de la gente de la Luna (cuyas narices gotean dulce como la miel), lo que comían y cómo vivían hacen que todo el libro valga la pena leerlo.

El vientre de la ballena

Todo héroe mítico debe entrar en el vientre de la ballena: Jonás, Jesús desciende al Hades por tres días, incluso los héroes de Star Wars fueron casi convertidos en pulpa en un compresador de basura de una nave enemiga.

Luciano no será un profeta, pero es el Jonás de los gentiles. En Verdadera historia, seguramente burlándose del milagro bíblico, relata cómo pasó un año y ocho meses viviendo en una ballena del tamaño de un continente dentro de la cual había una isla con razas de salvajes y mitad-hombres, y lo que podría compararse con un Parque Jurásico de la antigüedad lleno de pájaros, peces y otros animales salvajes.

Escapar de la ballena sólo condujo a más aventuras y criaturas extrañas. El segundo libro lleva a nuestros héroes a un mar de leche y una isla hecha de queso, entre otras rarezas.

La Isla de los Dichosos

Muchos otros viajes y aventuras siguen, prominente entre ellas un viaje a la Isla de los Dichosos, donde el brillante Luciano nos pinta un paraíso epicúreo.

De su descripción divertida de un paraíso epicúreo, excluye a Platón (quien se había alejado a vivir en su propia República) y a los estoicos (que todavía estaban tratando de escalar la colina de la virtud), así como a los académicos, que eran “incapaces de comprender cómo puede haber una isla tal”, y por lo tanto “volvieron atrás en medio de su camino a la misma”. En otras palabras, un paraíso naturalista no está disponible a aquellos que buscan la virtud o alguna otra meta arbitraria que no sea la establecida por la naturaleza (el placer) o para aquellos que racionalizan las cosas demasiado (los aristotélicos), y los platónicos ni siquiera van a buscar estas dichas.

La isla exude aromas de canela y flores. Banquetes se llevan a cabo en sus jardines en todo momento. El pavimento es de marfil y los cristalinos templos son de berilo con altares de amatista. Sus baños son casas de cristal y se calientan con canela; los residentes no envejecen y el verano es la única temporada que conocen. Por supuesto, hay ríos de miel y leche, y los más prominentes entre sus pozos son los de la risa y del placer. Su trigo produce pan ya horneado. Las nubes llueven ungüento dulce y las aves colocan guirnaldas en los cuellos de los residentes.

Encontramos que Luciano hace la mayor parte de su filosofar en Historia verdadera, cuando se para a onsiderar quién merecía vivir en la Isla de los Dichosos. Al igual que los mormones, cristianos y musulmanes, Luciano también se toma el tiempo para resolver quién puede entrar en su paraíso y quién no puede.

Aristipo y Epicuro son hombres principales entre ellos, porque son los más joviales y mejores compañeros.

 

No había un estoico en la compañía, porque aún estaban tratando de ascender a la cima de la colina de la virtud, y de Crisipo oímos que no le era lícito por cualquier medio tocar la isla hasta que se purgara por cuarta vez a sí mismo con heleoboro.

Es claro que las almas son traídas a esta isla por el mérito de su amor por el placer virtuoso. Las actividades de los dichosos incluyen orgías públicas, pero éstas no son de ninguna manera consideradas escandalosas. Los dos mejores hombres en la isla, los héroes Aquiles y Teseo, tienen sexo en público con los jóvenes y las mujeres, y de acuerdo a Luciano “ningún hombre sostiene que esto sea alguna falta de honradez”.

Ningún epicúreo puede bromear sobre las otras escuelas sin incluir las payasadas del supersticioso Pitágoras. Frances Wright dedica un capítulo entero a chistes pitagóricos en Varios días en Atenas. El matemático residía en la isla, pero la mitad de su cuerpo estaba hecho de oro y había cambiado de forma siete veces (como él creía en la transmigración de las almas). En un episodio, no pudo participar de un banquete que incluía frijoles, ya que estos eran prohibidos en su credo.

Vuelta al continente

Luciano y su compañía sólo fueron capaces de permanecer en la Isla de los Dichosos durante unos meses. Sus aventuras continuaron con visitas a algunas otras islas, un ataque de veinte piratas montando delfines monstruosos (lo cual podría servir para la creación de memes pastafarianos, porque de algún modo se asocian los piratas con el Monstruo de Espagueti), y finalmente una visita a la isla de Cabalusa, donde vivía solo mujeres devoradoras de hombres que tenían pezuñas de animales en lugar de piernas humanas.

Historia verdadera termina con la promesa de que hay más aventuras que contar después de su llegada al continente en libros futuros, pero estos libros o bien nunca fueron escritos o no sobrevivieron.

Invitamos a todos a leer Historia verdadera de Luciano, así como sus otras obras, entre ellas Alejandro el Mercader de Oráculos, La Venta de Credos (donde su parodia de Pirrón el escéptico es particularmente divertida), La Diosa siria y sus otras obras.

Otras Lecturas

Historia Verdadera

Alejandro el Mercader de Oráculos

Varios días en Atenas

Hiram Crespo

Author Hiram Crespo

Hiram Crespo es autor y blogger puertorriqueño residente en Chicago, fundador de societyofepicurus.com y autor de Tending the Epicurean Garden (Humanist Press, 2014) y de Cultivando el jardín epicúreo y el autor/traductor de Varios días en Atenas y Epítome. Ha contribuído artículos a The New Humanism (una publicación de The Humanist Chaplaincy at Harvard), The Humanist (una publicación del American Humanist Association), El Nuevo Día, Humanist Life y muchos otros. Se graduó con altos honores de un Bachillerato en Estudios Interdisciplinarios en Northeastern Illinois University y además del español e inglés, conoce el francés y el idioma universal, esperanto.

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