Emma Goldman: La Filosofía del Ateísmo

 

emma_goldmanPara dar una exposición adecuada de la filosofía del Ateísmo, sería necesario revisar los cambios históricos de la creencia en una deidad, desde el principio hasta la actualidad.

Pero para eso no alcanzaría sólo un artículo. Sin embargo, no está de más mencionar que el concepto de Dios, el Poder Sobrenatural, el Espíritu, la Deidad (o algún otro término que el teísmo pudo haber inventado), se ha hecho más indefinido y oscuro con el progreso y el paso del tiempo. En otras palabras, la idea de Dios se pone más impersonal y nebulosa en proporción a como la mente humana aprende a entender los fenómenos naturales y la rapidez con que la ciencia progresa.

Dios, en la actualidad, ya no representa las mismas fuerzas que al principio de su existencia; ni tampoco dirige el destino humano con la misma mano de hierro que en los tiempos antiguos. Más bien, parece ser que la idea de dios expresa una especie de estímulo espiritualista para satisfacer la moda y las fantasías de cada sombra de la debilidad humana. En el transcurso del desarrollo humano se ha forzado la idea de dios para adaptarlo a cada fase de los asuntos humanos, para que sea absolutamente compatible con sí mismo.

El concepto de los dioses provino del miedo y de la curiosidad. El hombre primitivo fue incapaz de entender los fenómenos de la naturaleza y acosado por ellos, vio en cada manifestación aterradora alguna fuerza siniestra expresamente dirigida contra él; y como la ignorancia y el miedo son los padres de toda la superstición, la imaginación preocupada del hombre primitivo tejió la idea de dios.

Muy acertadamente, Mikhail Bakunin, un ateo anarquista mundialmente reconocido, dice en su gran trabajo “Dios y el Estado”:

“Todas las religiones, con sus dioses, sus semi-dioses, sus profetas, sus mesías y sus santos, fueron creadas por la imaginación parcial de los hombres que no habían logrado el desarrollo pleno de sus facultades. Por consiguiente, el cielo religioso no es nada más que el espejismo en el que el hombre, apoyado por la ignorancia y la fe, descubrió su propia imagen, pero la amplió e invirtió. La exageración y la depreciación de los dioses que habían tenido éxito en la creencia la humana no es nada, por lo tanto, sin el desarrollo de la inteligencia y de la conciencia colectivas de la humanidad. Tan rápido como ellos descubrieron, en el transcurso de su avance histórico, en ellos o en la naturaleza externa, una cualidad o algún gran defecto, ellos lo atribuyeron a sus dioses, después lo exageraron y lo ampliaron, exactamente igual a como lo hacen los niños, según su imaginación religiosa. Con todo el respeto de los metafísicos e idealistas religiosos, filósofos, políticos o poetas: La idea de dios implica la eliminación de razón humana; esto es la negación más decisiva de la libertad humana, y necesariamente lleva a la esclavitud de la humanidad, tanto en la teoría como la práctica.”

 

Así la idea de dios, reanimada, reajustada, y ampliada, según la época, ha dominado a la humanidad y seguirá haciendolo hasta que el hombre levante su cabeza un día soleado, sin miedo y con voluntad propia.

Ya hay indicaciones de que el teísmo (la teoría de especulación), está siendo substituido por el Ateísmo (ciencia de demostración); Mientras el primero cuelga de las nubes metafísicas del Más allá, el otro tiene sus raíces firmemente en el suelo.

La disminución del teísmo es el espectáculo más interesante que existe, sobre todo porque se manifiesta en la ansiedad del teísta, independientemente de su clase en particular. Ellos dan señales de angustia al darse cuenta que el ateísmo va en aumento, que cada vez existe gente menos religiosa, que está absolutamente dispuesta a dejar el “más allá” y su dominio divino a los ángeles y a los gorriones; porque cada vez más se preocupan más de los asuntos de su existencia inmediata.

¿Cómo devolver a la gente la idea de Dios? Es la pregunta de todo teísta. Puesto que la religión, “la Verdad Divina”, las recompensas y castigos son las fabricaciones más grandes, las más corruptas, la industria más poderosa y lucrativa en el mundo, la industria que sirve para adormecer la mente humana y sofocar su corazón.

¿Cómo aumentar el casi extinto número de teístas? Eso es realmente un asunto de vida o muerte para todas las denominaciones religiosas. Y su tolerancia no existe, es más bien una debilidad. Quizás esto explica los esfuerzos promovidos en todas las congregaciones religiosas para combinar la ideología religiosa con otras con las que se encontraba en conflicto. Cada vez más conceptos “del único Dios verdadero, el único espíritu puro, la única religión verdadera” tolerantemente son encubiertos por el esfuerzo frenético para rescatar a las masas modernas de la influencia “perniciosa” de ideologías ateas. La principal característica de la “tolerancia” teísta es que nadie se preocupa realmente en lo que la gente cree, sino solamente en lo que uno mismo piensa, entonces ellos creen o pretenden creer. Para lograr este final, los métodos más ordinarios y vulgares son usados. Reuniones de esfuerzo religioso y de renacimientos con Billy Sunday como su campeón -los métodos que deben ultrajar cada sentido refinado, y que en su efecto sobre el ignorante y curioso a menudo tienden a crear un estado suave de locura no raras veces acompañado de fantasías eróticas.

Todas las clases de instituciones religiosas recibirán enormes ganancias de las masas oprimidas, domesticadas. Deliberadamente o inconscientemente, la mayor parte de los teístas ve en los dioses y en los diablos, en el cielo o en el infierno, en la recompensa y en el castigo, un látigo para azotar hacia la obediencia. ¿No ha pintado todo teísta su deidad en forma de amor? Aún después de unos miles de años de tales predicaciones, los dioses permanecen sordos a la agonía de la raza humana. Confucio no se preocupaba por la pobreza y la miseria de la gente de China. Buda permanece tranquilo ante el hambre de los hindús, Yahvé sigue sordo al grito amargo de Israel; mientras Jesús rechaza resucitar de entre los muertos, aún con los cristianos matándose entre ellos.

Toda alabanza al “Más alto” pide la justicia y la piedad. Pero, la injusticia entre los hombres está en aumento; los ultrajes comprometidos contra las masas en este país se están desbordando al cielo mismo. ¿Pero dónde están estos dioses que se supone llegarán a acabar con el sufrimiento de la humanidad? No, no son los dioses los que deben terminarla, es el HOMBRE el que debe alejarse de su ira. Él, engañado por todas las deidades, él mismo, debe aprender a impartir la justicia sobre en la tierra. La filosofía de Ateísmo expresa la extensión y el crecimiento de la mente humana. La filosofía de teísmo, si podemos llamarla “filosofía”, es estática y fija. Incluso la mera tentativa de perforar estos misterios representan, desde un punto de vista teísta, la no creencia en la omnipotencia completa, y aún una negación de la sabiduría de los poderes divinos.

Al hacer esto, se realiza un viaje agitado hacia el conocimiento y la vida. La mente humana sólo así comprenderá que el universo no es el resultado de un mandato creador, ni de una inteligencia divina.

La filosofía de Ateísmo representa una vida sin creencia en lo sobrenatural, en el Más allá o en un Creador Divino, sino en un concepto del mundo real, verdadero, con su liberación, embellecimiento y ampliación de posibilidades, en contra de un mundo irreal que, con sus espíritus, oráculos y la alegría tacaña han mantenido a la humanidad en constante degradación.

Esto puede parecer una paradoja salvaje, pero es patéticamente verdadero. Bajo el latigazo de la idea teísta, esta tierra no ha más que para ser una estación temporal, para probar la capacidad del hombre a la voluntad de dios. Y cuando el hombre intentó estudiar y conocer la naturaleza, le dijeron que era completamente en vano, que no tenía sentido bajo “la finita inteligencia humana”.

El objetivo de la filosofía del Ateísmo es liberar al hombre de la pesadilla de los dioses; es decir, lograr la disolución de los fantasmas del más allá. Una y otra vez la luz de la razón ha disipado la pesadilla teísta, pero la pobreza, la miseria y el miedo han recreado los fantasmas. El ateísmo, por otra parte, en su aspecto filosófico, rechaza la lealtad al concepto de Dios, rechaza toda la servidumbre a la idea de Dios, y se opone al principio teísta como tal.

El teísmo y su influencia perniciosa sobre la humanidad, han paralizado el pensamiento y la acción, mientras que el Ateísmo lucha con todo su poder por la liberación de la mente y de la conducta humana. La filosofía de Ateísmo tiene su raíz en la tierra, en esta vida; su objetivo es la emancipación de la raza humana sobre todas las deidades, sean Budistas, Judíos, cristianos, Mahometanos, Brahministas, etc., etc.

La humanidad ha sido castigada mucho tiempo por haber creado a sus dioses; nada más que el dolor ha llegado al hombre cuando los dioses surgieron. Hay sólo una salida a esto: rompiendo las cadenas que atan al ser humano a las puertas del cielo y del infierno, de modo que así pueda comenzar a formar su conocimiento en libertad. Sólo después del triunfo de la filosofía Atea en las mentes y los corazones de la humanidad, la libertad y la belleza serán el premio. La belleza como un regalo del cielo ha resultado inútil. El sentido y el ímpetu de la vida serán posible cuando el hombre aprenda a ver en la tierra el único cielo apto para el hombre. El ateísmo ya ayuda a liberar al ser humano de su dependencia sobre el castigo y la recompensa.

¿No insiste el teísta en que no puede haber ninguna moralidad, justicia, honestidad o fidelidad sin la creencia en un “Poder Divino”?

Basado sobre el miedo y la esperanza, tal moralidad es un producto vil, que ha impregnado de hipocresía a todo teísta. En cuanto a la verdad, la justicia y la fidelidad, ¿Quiénes han sido sus exponentes valientes y pregoneros atrevidos? Casi siempre los ateos: ellos viven, luchan y mueren por ellos. Ellos sabían que la justicia, la verdad y la fidelidad no son condicionadas por el cielo, sino que producen los cambios enormes que continúan en la vida social y material de la raza humana.

La gente inteligente comprende que los actos morales impuestos sobre la humanidad por el terror religioso, han perdido toda la vitalidad. Un vistazo en la actualidad, con sus odios, crímenes, y avaricia, basta para demostrar lo falso que es la moralidad teísta. El hombre debe regresar a sí mismo antes de relacionarse con otras personas. Un Prometeo encadenado a la “Roca de las Edades” está condenado a ser presa de los buitres de la oscuridad. Desate a Prometeo, y usted disipará la noche y sus horrores.

El ateísmo es la negación de los dioses y es al mismo tiempo la afirmación más fuerte del hombre y por el hombre. Es un eterno sí a la vida y la belleza.

 

Notas

(1) “Mammón” es un término utilizado en el Nuevo Testamento para describir la abundancia o avaricia material. Mammón es hijo de Lucifer y príncipe de los Infiernos.

 

Referencias:

La filosofía del ateísmo

Escrito por Emma Goldman

Publicado en febrero de 1916

Músico, arreglista, productor del podcast Boricuateo y uno de los fundadores de Ateístas de Puerto Rico. Elisaúl es natural de la ciudad de Quebradillas, pero reside en San Juan, Puerto Rico. Graduado de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Estudió pedagogía musical. Para más información, puede seguirle en twitter (@ateotron) y/o buscar su “fanpage” en Facebook, bajo el nombre “Elisaul”.

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