Lamento borincano: los bonos de ahorro y la esclavitud moderna

chains

Le llegó la hora a Puerto Rico.

Mientras que los medios y noticieros corporativos expresan las preocupaciones de los bonistas y los inversionistas que tienen su dinero invertido en bonos isleños, y presentan a coro la perspectiva que tiene Wall Street de la crisis, nadie habla por Borinquen. La isla tiene un delegado con voz pero sin voto en la capital norteamericana, y ahora que es claro que no se va a poder pagar tanta deuda, como dice la plena del temporal: ¿que será de mi Borinquen?

La deuda nunca ha estado separada de la esclavitud. Los primeros sistemas legales jamás inventados, como el Código de Hammurabi, dictan que la persona que es incapaz de pagar su deuda, debe volverse esclava temporera de su deudor hasta que su deuda entera haya sido pagada por medio de la labor. En ocasiones, la gente podía vender a sus hijos o esposas como esclavos temporeros para pagar una deuda.

En inglés, este tipo de deuda se llama debt bondage (esclavitud de deuda). En inglés, estar bound significa estar atado; bondage significa esclavitud … y bond se traduce tradicionalmente como un vehículo de inversion normal en deuda, y comparte raíces semánticas con bondage (esclavitud). En castellano, se traducen como bonos, o bonos de ahorro, y se usan para financiar las actividades de gobiernos o de corporaciones que necesitan capital para poder operar. De este modo cualquier inversionista puede prestarle dinero a un gobierno o corporación, y este préstamo es pagado con interés. Mientras mejor sea el historial de crédito de un gobierno o compañía, mas bajo es el interés porque menor es el riesgo … y mientras mayor sea el riesgo, mas alta es la tasa de interés.

Cuando en Wall Street se dice que los bonos de Puerto Rico son “calidad chatarra”, esto se refiere al alto riesgo y conlleva una altísima tasa de interés.

Consideremos la palabra mortgage. Luego de llevar a cabo las debidas calculaciones, los banqueros decidieron que querían quedarse con el fruto de todos los 30 años de mayor productividad durante la expectativa de vida de un individuo por medio de este otro vehículo de inversión. Al comprar un mortgage, un banquero está comprando un esclavo, una promesa de lucrarse del fruto de la labor de un ciudadano, y de este modo los ciudadanos son vendidos en Wall Street como si fueran “commodities” en complicadas transacciones repletas de ecuaciones ligadas a niveles de riesgo. Los niveles de riesgo están ligados a la puntuación de crédito, y el vehículo de inversión deriva su nombre a que se calcula en base a la muerte anticipada de alguien (mort-gage). Es una fría y simple calculación de cuanta deuda se nos puede extraer antes de morir. Así piensan los banqueros.

Aunque la esclavitud y el tráfico humano son oficialmente ilegales, el mismos capitalismo que construyó la economía americana en base a la explotación de la labor de esclavos, luego de que esta fue abolida logró que la deuda ilimitada no fuera ilegal, y esta constituye la esclavitud moderna. Esto a pesar de advertencias contra los banqueros que nos dejaron muchos de los padres fundadores americanos, como Thomas Jefferson y Andrew Jackson, que con el tiempo cayeron en oídos sordos por causa de las redes mercantiles, la enorme influencia y la infatigable actividad de los banqueros. Esta es la cita profética de Jefferson contra los banqueros.

golden calf“Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen la emisión de su moneda, primero por inflación, luego por deflación, los bancos y corporaciones que crecerán alrededor de ellos privarán al pueblo de toda propiedad hasta que sus hijos despierten sin hogar en el continente que sus padres conquistaron … creo que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que los ejércitos permanentes … el poder de emisión (de la moneda) debería ser tomado de los bancos y restaurado a la gente, a quien pertenece propiamente.”

El banco central de Estados Unidos, la Reserva Federal, es una corporación privada con fines de lucro. Nadie vota por los miembros de su Board of Directors, no tiene que contestarle a nadie, no pasa por el cedazo de ningún proceso democrático que requiera de transparencia ante el pueblo, y es libre de funcionar como lo que es: un negocio monopólico, incluso prestándole dinero al gobierno federal, que el gobierno luego tiene que pagar con interés. De modo que la isla cayó en las garras de un imperio cuyos verdaderos regentes son los banqueros, y no posee representación dentro del gobierno, de modo que está indefensa ante las políticas depredadoras del régimen de Wall Street.

Y a diferencia de Grecia, que puede dejar el euro y retornar al dracma, Puerto Rico no puede salir del dólar (y de las políticas que lo rigen). Eso solo con la soberanía, para la cual no hay voluntad popular. Podrían surgir monedas alternas, como se ha hecho en Ithaca, New York, o en Berkshire, Massachussetts, para mantener capital en la isla, pero estas ideas tienen demasiados tonos políticos en una isla donde ya todo es politiqueo y nada se hace. Esta innovación monetaria y económica, dudo que la veamos.

Los gobiernos no producen nada tangible, y el dinero que “producen” es por medio del pago de impuestos por parte de los ciudadanos gobernados. En esencia, al vender bonos, el Estado Libre Asociado ha estado vendiendo a las ya empobrecidas futuras generaciones de puertorriqueños, que ahora tendrán que pagar esas deudas por medio del pago de impuestos.

Quien entiende todo esto, debe entender también que cada vez que compramos en Walmart lo que pudimos haber comprado en una mueblería local, o en McDonalds la cena que pudimos comprar en un restaurante criollo, una porcion de capital sale de la isla. Ser un consumidor de lo local y apoyar las empresas locales es una de las urgencias morales y fiscales mas serias hoy. No podemos esperar que las soluciones vengan del mismo gobierno que ha vendido a nuestras futuras generaciones; por lo tanto las respuestas individuales y una proliferación y expansión de las empresas locales es imprescindible. Puerto Rico tiene que reinventarse, educarse y volverse auto-suficiente. Si queremos honrar y dejar un buen legado al futuro, al final siempre habrá sido mas inteligente odiar la deuda y volverse auto-suficiente.

Lea más:

La crisis de valores y la autarquía como alternativa

La solución de Islandia: ni un céntimo para los bancos

Hiram Crespo es autor y blogger puertorriqueño residente en Chicago, fundador de societyofepicurus.com y autor de Tending the Epicurean Garden (Humanist Press, 2014) y de Cultivando el jardín epicúreo y el autor/traductor de Varios días en Atenas y Epítome. Ha contribuído artículos a The New Humanism (una publicación de The Humanist Chaplaincy at Harvard), The Humanist (una publicación del American Humanist Association), El Nuevo Día, Humanist Life y muchos otros. Se graduó con altos honores de un Bachillerato en Estudios Interdisciplinarios en Northeastern Illinois University y además del español e inglés, conoce el francés y el idioma universal, esperanto.

©2017 Ateístas de Puerto Rico Inc. | PO Box 362575 San Juan PR 00936-2575 | informacion@ateistaspr.org | 1-855-200-8880

Privacy Policy | Return Policy | Term of Use

o

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?