Editorial

¿Predice la Biblia las calamidades en Siria?

La reciente maniobra militar del gobierno estadounidense en Siria ha dado lugar a la morbosa ansiedad entre fanáticos cristianos de aguardar el fin del mundo. Esta suele asomar su cabeza a instancias de cualquier conflicto internacional visto por los noticieros o rumores de guerra cobrando auge. La actitud no es de extrañar para quienes estén familiarizados con la inmensa colección de malos augurios contenida en la Biblia. Entre ayer y hoy vuelve a circular una fotografía por las redes sociales que muestra un fragmento del libro de Isaías, capítulo 17, subrayado en el versículo 3. Leemos en ello cómo el dios del judaísmo emite un oráculo peculiar en su típico tono de amenaza de muerte.

La mujer que sostiene la Biblia pretende estar en posesión de conocimiento acerca de eventos supuestamente predestinados desde la Edad de Hierro (c. 700 a. e. c.)

¿En qué se relaciona el oráculo de Isaías con la guerra civil siria? La contestación sencilla: en nada. Evaluemos…

La traducción que se lee en la foto (Traducción en Lenguaje Actual, TLA por sus siglas) es de las más repudiables al idioma español, compare la misma cita:

Isaías 17.3
TLA (Traducción en Lenguaje Actual) NVI (Nueva Versión Internacional)
Todo el reino de Siria dejará de existir
al igual que la ciudad de Damasco;
además, las ciudades del norte,
que son el orgullo de Israel,
se quedarán sin murallas.
Yo soy el Dios todopoderoso,
y juro que así será.
Efraín perderá la ciudad fortificada;,
Damasco se quedará sin realeza.
Los sobrevivientes de Aram y sus riquezas,
serán para los hijos de Israel,
—afirma el Señor Todopoderoso—.

La traducción más literal NVI logra develar un verso clave omitido por la TLA: “… serán para los hijos de Israel.” Nos revela claramente que el conflicto es entre Israel y Siria, no una guerra civil entre Bashar al-Assad y sus opositores.  La profecía en su contexto parece ubicar los acontecimientos dentro del mismo siglo VIII a. e. c. y aún nos resta saber que jamás en la historia Israel se apodera de Siria y la reparte como botín “para sus hijos.” No obstante, entretengamos la posibilidad de que los eventos aún están por acontecer en un futuro todavía remoto… Entonces tenemos que expandir el contexto de estas malas predicciones y saltar al capítulo 19, vv. 18-35:

En aquel día habrá en Egipto cinco ciudades que hablarán el idioma de Canaán, y que jurarán lealtad al Señor Todopoderoso. Una de ellas se llamará Ciudad del Sol.

En aquel día habrá un altar para el Señor en el corazón mismo de Egipto, y en su frontera un monumento al Señor. Esto servirá en Egipto de señal y testimonio del Señor Todopoderoso. Cuando ellos clamen al Señor por causa de sus opresores, él les enviará un salvador y defensor que los librará. De modo que el Señor se dará a conocer a los egipcios, y en aquel día ellos reconocerán al Señor: lo servirán con sacrificios y ofrendas de grano; harán votos al Señor y se los cumplirán. El Señor herirá a los egipcios con una plaga, y aun hiriéndolos, los sanará. Ellos se volverán al Señor, y él responderá a sus ruegos y los sanará.

En aquel día habrá una carretera desde Egipto hasta Asiria. Los asirios irán a Egipto y los egipcios a Asiria, y unos y otros adorarán juntos. En aquel día Israel será, junto con Egipto y Asiria, una bendición en medio de la tierra. El Señor Todopoderoso los bendecirá, diciendo: «Bendito sea Egipto mi pueblo, y Asiria obra de mis manos, e Israel mi heredad».

En pocas palabras, Isaías predice la unificación geo-política y religiosa de Asiria, Egipto e Israel. Sus aseveraciones no pueden estar más lejos de los hechos acontecidos… En Egipto no se habló de forma oficial el idioma hebreo en cinco ciudades. Egipto nunca adopta el judaísmo ni el Imperio Asirio tampoco. Como si fuera poco el pronóstico pasa fecha de expiración con la desaparición del Imperio Asirio (siglo VII a. e. c.). A la luz de los hechos, el pronóstico puede desecharse junto al resto en el libro de Isaías como una serie de falsas alegaciones. ¿El dios de Israel pronuncia desaciertos en boca de sus profetas o no existe?

Estas son las buenas nuevas que predica el ateísmo: el dios homicida en las escrituras no es real. Como se puede apreciar, la misma Biblia delata las insinuaciones de sus fieles devotos.


(Imagen que enlaza al artículo es crédito de Syrian Network for Human Rights: http://sn4hr.org/).

Richard Santiago Sierra

Author Richard Santiago Sierra

Richard Santiago Sierra es un ex-cristiano pentecostal y librepensador ateo puertorriqueño. Su apostasía de la fe cristiana se origina en experiencias traumáticas y decepcionantes con el cristianismo e investigaciones en torno a la veracidad de las alegaciones del judaísmo, cristianismo y el islam. Hoy se esmera en apoyar el ateísmo militante respecto al dios de Israel y el descubrimiento de la verdad por medio de las ciencias. En pos de esta causa ha sido miembro de diversas organizaciones incluyendo The American Association for the Advancement of Science, American Atheists, Ateístas de Puerto Rico, The Richard Dawkins Foundation for Reason & Science por medio de Center for Inquiry, Freedom from Religion Foundation y Humanistas Seculares de Puerto Rico.

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