Editorial

Un sentimiento de Incomodidad

By mayo 10, 2015 No Comments

El cuarto no paraba de llorar. Al estar sentado en una fila de sillas cerca del medio de todo, recibía todo tipo de sonidos de bufidos mocosos, hasta las silenciosas ‘¿por qué?’ que raspaban por sus gargantas. Más común eran las Ave Marías entre otras cientos de oraciones cristianas que volaban en el aire, mientras que yo sólo estaba deseando que terminara estas ordalías, o mejor aún, estar en casa jugando videojuegos. En mi defensa,se podría decir que el concepto de la muerte era demasiado para mi comprensión en aquel tiempo.

Mi cercanía con mi abuelo no era mucho más de lo que era; para mí solo existe una figura de abuelo; mi abuela por la parte de mi padre. Ella básicamente me crió durante los primeros años de vida cuando mis padres no podían gracias al trabajo de ellos. Ella fue quien yo veía por la mañana después de que mis padres nos trajeran a mí y a mi hermano. Más de una década después, todavía siento una incomodidad que no puedo quitarme de encima. Es ese día donde me llegó la primera duda de la existencia de un poder mayor o algo por el estilo.

No era un típico niño para mi edad. Al pasar el tiempo, no me relacionaba muy bien con la mayoría de los otros jóvenes de mi edad; tenía mis propios amigos seleccionados conservadoramente y todavía lo son, mayormente. La televisión, las cartas de Yu-Gi-Oh, Pokémon, y entre varias otras cosas fueron grandes influencias sobre mi obsesión con lo ficticio y lo científico. Las ciencias eran el regalo más hermoso para aprender sobre este universo aparentemente infinito y con ella descubro la astronomía. Todas las noches salía a observar las estrellas, con o sin telescopio. Simplemente tener un cielo nocturno, claro y libre de la luz lunar era suficiente para mi necesidad de fascinación. Los libros que solía leer siempre eran sobre el cosmos y sus misterios. Si encontraba un libro que tenía que ver con eso, pues ya yo me estaba ahogando en las palabras de aquellas páginas. Es así como mi perspectiva sobre la vida, la muerte y la moral se expandía de una manera considerada tabú en mi isla.

Claro, esto no vino sin unas recaídas. Unas de las peores cosas que nos pasa es ese sentimiento de rechazo y burla, como si fuera que te han pateado fuera de tu ‘comfort zone’. Es natural del homo sapiens defender su postura, especialmente de una tan ‘sangrada’ e ‘incuestionable’. No dominaba el arte de argumentar, pues no era de mi naturaleza argumentar. Era cómica mi manera de balancear la religión y la ciencia, a pesar que no era tan religioso para comenzar. Decidí en confirmarme como un católico liberal, y para ende no duró mucho tiempo el título que me puse a mí mismo. Aún no me sentía cómodo con lo que yo quería ser. Era como una herida que empeoraba por cada minuto que pasaba, y sabía que no podría aguantar mas.

 

Próxima Parte: Buscando la Felicidad

Shirley Rivera

Author Shirley Rivera

Shirley Rivera nació en Bayamón, Puerto Rico. Estudió Aeronáutica en la escuela de Aviación de la Universidad InterAmericana de Puerto Rico en el programa de Administración de Sistemas de Aviones. Laboró en el periódico El Nacional de Oklahoma, ejerció como reportera ancla del clima en Telemundo Oklahoma City y también trabajó como reportera de noticias para Univisión Tulsa también en el estado de Oklahoma, actualmente trabaja en programas educativos del Departamento de la Defensa de los Estados Unidos. Es presidenta y fundadora de Ateístas de Puerto Rico desde el 2014 y Directora Regional de American Atheists en Puerto Rico.

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