Editorial

Westboro Baptist Church: el negocio del odio

By junio 20, 2016 No Comments
Protestante de la iglesia WBC con mensaje "Dios envió al pistolero".

Protestante de la iglesia WBC con mensaje “Dios envió al pistolero”.

Mientras que las familias de las víctimas de la reciente masacre anti-LGBT en Orlando estaban de luto y honrando las memorias de los occisos en actos fúnebres, los miembros del notorio culto Westboro Baptist Church (que son casi todos parte de la familia Phelps) se dirigieron a Orlando a piquetear los funerales como de costumbre: con signos que dicen “Su hijo está en el infierno”, “Dios odia a los gays” y otros mensajes viles.

El culto ganó fama tras la matanza de Matthew Shepard en 1998. El joven gay fue dejado desangrar guindando de una verja luego de una larga paliza, y los miembros de WBC desacraron su funeral. En Orlando esta semana, miembros de la comunidad LGBT y aliados formaron una pared humana para proteger a los familiares de la escena a poca distancia de la casa fúnebre.

Varias preguntas surgen al ver este infernal circo. Primeramente, los miembros de la familia Phelps suelen llevar niños consigo para enseñarles a odiar, y en general van no menos de cuatro miembros de su iglesia a piquetear cada vez que un crimen de odio o alguna otra catástrofe roba una vida gay, o cuando suceden otras tragedias oportunas para su mensaje de odio. Esto requiere de mucho dinero, aún con “Advantage Miles”. Cuesta dinero viajar a otras ciudades. Según este artículo de vocativ, WBC gasta casi $300,000 al año en gastos de viaje. Parece obvio que detrás de esta organización eclesiástica, han de existir donantes fantasmas (cuyas donaciones serían exentas de impuestos), pero los miembros del culto niegan que reciban donaciones.

Pero según el artículo arriba mencionado, la iglesia también disfruta de la consejería de un panteón de abogados del inframundo eclesiástico que se dedican a hacer dinero por medio de litigaciones en las cuales sus clientes reclaman que sus derechos constitucionales han sido violados. Muchos de estos abogados son miembros de la familia Phelps, y de hecho el fundador del culto fue abogado pero perdió el derecho a ejercer como abogado en 1979 por violaciones de ética. NPR reporta que once de sus trece hijos estudiaron para profesiones legales.

De esta manera podemos entender la frecuencia con la cual los miembros de esta iglesia ponen a sus hijos y familias en peligro con tal de piquetear funerales controversiales. Si un municipio les niega un permiso, o de alguna manera logran formular un argumento que pueda ser presentado en las cortes que pueda venderse como violación a la libre expresión o a la libertad de culto, solicitan reparaciones exorbitantes en las cortes porque sus “sentimientos religiosos” han sido heridos. Y sus abogados sacan un percentage de los “daños” que “sufren”.

En algunos de los casos de corte mas conocidos, han llegado a ganar $43,000 en su ciudad natal de Topeka, Kansas reclamando que la ciudad estaba obligada a ofrecerle protección policíaca gratuita durante sus protestas. Tras no poder protestar el funeral de un marinero en otro estado, ganaron $16,510. En otro caso, hicieron un show en el cual uno de los hijos de Shirley Phelps se paró encima de una bandera americana para retar la constitucionalidad de una ley en Nebraska, y al ganar el caso recibieron $17,000. Ganaron $100,000 en el 1995 en un caso en que el estado de Kansas trató de pasar una ley haciendo ilegales las protestas de funerales.

Están muy bien educados sobre la ley. Este artículo de Slate evalúa como el WBC sigue manteniendo su estatus 501(c)3 como agencia sin fines de lucro y religiosa, y concluye que los miembros del culto son tan listos en su modus operandi al evitar asumir posturas demasiado abiertamente políticas, que sería mas fácil revocar el estatus de la iglesia mormona, que a cambio se ha visto involucrada en esfuerzos politicos homofóbicos como Prop 8. Sin embargo, la iglesia mormona es tan ponderosa y su alcance en Utah y estados aledaños es tan intimidante que las autoridades nunca se han atrevido a auditarlos.

Es obvio que, como sociedad, no vamos a abolir ni la libre expresión ni la libertad de culto. Esto es algo con lo que tendremos que aprender a vivir: con un constante recordatorio de que existen cultos de odio como el “Ministerio God Hates Fags” … y que debido a que son cultos religiosos y no club privados o Ku Klux Clans, disfrutan de unos privilegios constitucionales que otras organizaciones no tienen. ¿La moral de la historia? Si quieres odiar, invéntate una religión.

Hiram Crespo

Author Hiram Crespo

Hiram Crespo es autor y blogger puertorriqueño residente en Chicago, fundador de societyofepicurus.com y autor de Tending the Epicurean Garden (Humanist Press, 2014) y de Cultivando el jardín epicúreo y el autor/traductor de Varios días en Atenas y Epítome. Ha contribuído artículos a The New Humanism (una publicación de The Humanist Chaplaincy at Harvard), The Humanist (una publicación del American Humanist Association), El Nuevo Día, Humanist Life y muchos otros. Se graduó con altos honores de un Bachillerato en Estudios Interdisciplinarios en Northeastern Illinois University y además del español e inglés, conoce el francés y el idioma universal, esperanto.

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